Lo que tienes que saber

  • El caso de un menor con Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) separado de un colegio privado en Pachuca encendió un debate sobre bullying, neurodiversidad y la falta de protocolos reales en instituciones educativas que presumen excelencia.
  • De acuerdo con la familia, el estudiante del Colegio Elbrus fue apartado del grupo luego de que la escuela lo señalara como presunto agresor tras conflictos entre alumnos, sin que —afirman— se investigara si en realidad estaba reaccionando al acoso que ya había sido denunciado.
  • Aunque el colegio es conocido por su alto nivel académico, educación religiosa y cuotas elevadas, especialistas recuerdan que la normativa educativa mexicana establece que los estudiantes con TDAH tienen derecho a adaptaciones pedagógicas, acompañamiento profesional, permanencia escolar y protección frente al acoso y la estigmatización.

Un menor del Colegio Elbrus fue enviado a estudiar a casa, señalan que fue víctima de bullying y falta de adecuación por TDAH.

El caso de un menor con Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) separado de un colegio privado en Pachuca encendió un debate sobre bullying, neurodiversidad y la falta de protocolos reales en instituciones educativas que presumen excelencia.

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De acuerdo con la familia, el estudiante del Colegio Elbrus fue apartado del grupo luego de que la escuela lo señalara como presunto agresor tras conflictos entre alumnos, sin que —afirman— se investigara si en realidad estaba reaccionando al acoso que ya había sido denunciado.

Lo mandaron a estudiar desde casa”, relató la madre, quien interpretó la decisión como un aislamiento encubierto y una etiqueta injusta que terminó por afectar la estabilidad emocional del niño.

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Burlas, exclusión y una crisis que nadie atendió

Antes de la separación, la familia asegura haber reportado apodos, burlas constantes, señalamientos y hasta un presunto plan para sacarlo del colegio. Lejos de activar protocolos de protección, señalan que la respuesta fue excluir al menor del entorno escolar.

Hasta ahora, el Colegio Elbrus no ha emitido una postura pública. En redes sociales, algunos padres aseguran que la institución sí promueve la inclusión; otros, en contraste, han compartido experiencias similares con la familia afectada.

Aunque el colegio es conocido por su alto nivel académico, educación religiosa y cuotas elevadas, especialistas recuerdan que la normativa educativa mexicana establece que los estudiantes con TDAH tienen derecho a adaptaciones pedagógicas, acompañamiento profesional, permanencia escolar y protección frente al acoso y la estigmatización.

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