Jorge Luis Pérez

Las escuelas son uno de los entornos más importantes para la protección de las infancias, ya que son espacios de formación ciudadana y lugares de esperanza para la reducción de las desigualdades sociales, para la salud y la nutrición. Sin embargo, las escuelas a nivel nacional han sido consideradas como un espacio más de mercantilización.

En las escuelas de educación básica se ha registrado que 9 de cada 10 venden bebidas azucaradas, golosinas, dulces, frituras y helados todos los días de la semana, generando también grandes cantidades de basura. México ya tiene alarmantes emergencias epidemiológicas por obesidad y diabetes, con un aumento acelerado en niñas, niños y adolescentes (NNA).

Actualmente, 1 de cada 4 ya vive con obesidad infantil,  y se proyecta un aumento de hasta 56% para el año 2035; 50% desarrollará diabetes en la vida adulta, y su esperanza de vida se reducirá cuatro años frente a la de sus cuidadores, es decir, vivirán gran parte de su vida con alguna enfermedad que podría haberse prevenido.

En una sola jornada escolar se llegan a consumir 550 calorías provenientes únicamente de productos ultraprocesados al interior de las escuelas, lo que causa un aumento de varios kilogramos de peso al año, bajo rendimiento escolar e hiperactividad.

Suscríbete a nuestro canal de WhatsApp y entérate de todas las noticias al instante

Organismos internacionales han señalado que la obesidad infantil en México le cuesta al Estado $650 mil millones de pesos anuales. Este costo de la obesidad infantil equivale a 65% del presupuesto de la enseñanza básica en el país en el 2024 (995 mil millones).

Las intervenciones en escuelas son de gran oportunidad para prevenir la obesidad, al ser de bajo costo y altamente costo-efectivas. En este contexto la Alianza por la Salud Alimentaria lanza la campaña “Escuelas saludables YA”, que tiene como objetivo hacer un llamado a las autoridades para implementar acciones sostenidas y acompañar a las comunidades escolares para cumplir con los Lineamientos en todas las escuelas del país, sin dejar a nadie atrás.

Y a su vez, busca informar a toda la comunidad escolar que a partir del 31 de marzo del 2025, solo se podrán ofrecer alimentos saludables. La ley abarca todos los niveles educativos y todas las escuelas del país.

LEE: Claudia Sheinbaum visitará Hidalgo el 22 y 23 de marzo, checa la agenda

Desde hace 15 años, el gobierno mexicano ha creado políticas y programas para regular los ambientes alimentarios en las escuelas, sin embargo, fueron estrategias carentes de seguimiento, evaluación y con una fuerte interferencia de la industria, entre las que ha destacado Coca-Cola.

En días pasados, esta empresa emitió un pronunciamiento en donde se “compromete” a no comercializar ningún producto con sellos o leyendas dentro de las escuelas primarias. Sin embargo, la regulación es para todos los niveles educativos. La declaración la realiza la empresa Coca-Cola mientras varias de sus filiales presentan amparos contra esta regulación.

Liliana Bahena, coordinadora de la campaña Mi Escuela Saludable de El Poder del Consumidor, declaró que “el actual gobierno tiene la obligación ética y moral de crear espacios escolares que garanticen el derecho a una alimentación adecuada. Y deberá romper esquemas y desafiar los intereses económicos priorizando la salud de nuestras niñas y niños mexicanos. Actualmente hay más de 16 amparos de las industrias contra la aplicación de los Lineamientos”.

CHECA: Menchaca rechaza corridas de toros, pero deja decisión en manos del Congreso

El actual gobierno ha mencionado como acciones prioritarias mejorar los ambientes alimentarios escolares a través de la Campaña “Vive Saludable, Vive Feliz”, en la cual, uno de sus componentes principales es aplicar la Ley General de Educación en materia de alimentación escolar y los nuevos Lineamientos, lo anterior, visualiza un avance a favor del bienestar de nuestras infancias, adolescencias y juventudes.

El desafío consiste en realizar acciones continuas, libres de conflicto de interés, en todas las escuelas para: 1) impedir publicidad y acceso a productos ultraprocesados empaquetados y a granel; 2) promover el consumo de alimentos saludables y agua potable; 3) capacitar y brindar materiales impresos a la comunidad escolar; 4) promover actividad física y 5) crear un sistema de vigilancia.

Cristina Álvares, especialista internacional en nutrición en UNICEF, declaró: “Los entornos alimentarios escolares son un derecho fundamental de la infancia, sin embargo, las escuelas y niñas, niños y adolescentes son blanco principal de la publicidad y de la venta de productos ultraprocesados y bebidas azucaradas, por lo que es fundamental que los gobiernos garanticen este derecho.

Así que aquí en Hidalgo tanto la Secretaría de Educación Pública que dirige Natividad Castrejón, como el  Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación y la Coordinadora de Trabajadores de la Educación, están obligados a poner manos a la obra. 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *