Lo que tienes que saber
- “Reunión de Imágenes“ Margarita Michelena 2017 Centenario de su Natalicio, llamó mi atención porque venía envuelto con un gran moño de regalo y recibir regalos siempre es motivo de felicidad, abrirlo me emocionó más y es que respirar ese olor a libro es un deleite indescriptible para quienes gustan de la lectura.
- En este intercambio de ideas se destacaron los retos a los que desde hace muchos años se han enfrentado las mujeres escritoras en México, desde la desigualdad con los escritores hombres pues históricamente son ellos quienes más espacios editoriales ocupan, así como la lucha con el capitalismo, pues depender económicamente de la venta de sus libros no es una opción para subsistir en un contexto donde el nivel de lectura en nuestro país es bajo y la compra de libros no es prioridad para el bolsillo de los mexicanos.
- Caso contrario al de la periodista y escritora Cristina Pacheco, quien en sus inicios escribía bajo el seudónimo de “Juan Ángel Real” cuando su esposo el también escritor José Emilio Pacheco se enteró le pidió dejar de hacerlo, apoyo su talento y le sugirió firmar sus obras con el nombre de Cristina Pacheco.
Hace algunos años por azares del destino llego a mi escritorio un libro, el título: “Reunión de Imágenes“ Margarita Michelena 2017 Centenario de su Natalicio, llamó mi atención porque venía envuelto con un gran moño de regalo y recibir regalos siempre es motivo de felicidad, abrirlo me emocionó más y es que respirar ese olor a libro es un deleite indescriptible para quienes gustan de la lectura.
Me pregunté quién era Margarita Michelena, hasta ese entonces no había escuchado su nombre, mi instintiva curiosidad me hizo buscar información y ¡Vaya y maravillosa sorpresa! saber que fue una escritora, periodista y traductora nacida en Pachuca, además de conformar Cotidiano el primer diario a nivel mundial editado exclusivamente por y para mujeres, guionista radiofónica en la XEW, así como editorialista política en los periódicos Excélsior y Novedades.
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Así de grato y feliz fue conocer a Janet Pérez, Ariadna Lozada, Danhia Montes, y Sinead Martí, cuatro jóvenes autoras hidalguenses que están abriendo espacios para otras mujeres escritoras, entre risas, filosofías, y reflexiones participaron en un conversatorio convocado por la Organización Tlali Nantli Madre Tierra, encabezado por la mente creativa y directora de esta organización Marian Tapia.
En este intercambio de ideas se destacaron los retos a los que desde hace muchos años se han enfrentado las mujeres escritoras en México, desde la desigualdad con los escritores hombres pues históricamente son ellos quienes más espacios editoriales ocupan, así como la lucha con el capitalismo, pues depender económicamente de la venta de sus libros no es una opción para subsistir en un contexto donde el nivel de lectura en nuestro país es bajo y la compra de libros no es prioridad para el bolsillo de los mexicanos.
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Aunado a esto, existen pocos espacios de difusión cultural que brinden apoyo para las nuevas generaciones de autoras, la publicación de sus obras depende de las becas que obtienen y una vez que estas becas expiran deben ir en la búsqueda de nuevas convocatorias. A pesar de estas problemáticas el ánimo por contar historias y plasmar sus letras sigue latente, su creatividad nace de pequeñas ideas y pensamientos que se convierten en algo tan grande como la publicación de sus libros. Y aunque parezca utopía, ninguna pierde la esperanza de dedicarse al 100 por ciento a la escritura.
Durante siglos las mujeres tuvieron que escribir de forma anónima y utilizar seudónimos masculinos para ser publicadas, e incluso ocultar y reprimir su talento literario, uno de los casos más emblemáticos es de Elena Garro y Octavio Paz, quien durante su matrimonio tuvo que limitar su carrera literaria para no opacar las obras del escritor. Caso contrario al de la periodista y escritora Cristina Pacheco, quien en sus inicios escribía bajo el seudónimo de “Juan Ángel Real” cuando su esposo el también escritor José Emilio Pacheco se enteró le pidió dejar de hacerlo, apoyo su talento y le sugirió firmar sus obras con el nombre de Cristina Pacheco.
Actualmente se necesitan más organizaciones como Tlali Nantli Madre Tierra, que apoyen y difundan las voces de las mujeres escritoras, que promuevan la lectura y la cultura, se requieren más espacios institucionales que visibilicen la literatura de a las mujeres hidalguenses, es tiempo de que el nombre de las autoras sea reconocido, es momento de dejar atrás los seudónimos para poder publicar…¡Es tiempo de las escritoras hidalguenses!
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