Yazmín Salazar

Lo que tienes que saber

  • Esto adquiere especial relevancia porque recientemente la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA) identificó 121 zonas susceptibles de inundación en la entidad (específicamente en la Huasteca, la Sierra Otomí-Tepehua, y las regiones de Tula y Pachuca), lo cual refleja la vulnerabilidad de diversas comunidades frente a eventos hidrometeorológicos.
  • Esta situación nos mostró que las inundaciones no sólo dependen del estado de las presas, sino de una combinación de factores de riesgo, como los asentamientos humanos cercanos a las riveras de los ríos o arroyos, la insuficiencia de la infraestructura hidráulica, lluvias extremas y el crecimiento urbano acelerado y desordenado.
  • Sin duda, anticiparse a los hechos a través de la prevención, en lugar de limitarse a reaccionar ante las emergencias, constituye la herramienta más efectiva para proteger a la población y a los….

Durante las últimas semanas, las lluvias han provocado un incremento significativo en los niveles de varias presas del estado. Aunque las autoridades federales señalan que no existe riesgo inminente de desbordamiento, varios embalses se encuentran por encima de su nivel óptimo, lo cual obliga a mantener desfogues controlados y vigilancia constante.

Esto adquiere especial relevancia porque recientemente la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA) identificó 121 zonas susceptibles de inundación en la entidad (específicamente en la Huasteca, la Sierra Otomí-Tepehua, y las regiones de Tula y Pachuca), lo cual refleja la vulnerabilidad de diversas comunidades frente a eventos hidrometeorológicos.

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Situación de las principales presas del Estado

De acuerdo con la información difundida por la dirección local de CONAGUA en Hidalgo, tres presas importantes presentaban niveles superiores a su capacidad ordinaria:

  • La presa Requena ubicada entre Tepeji del Río y Tula de Allende, se encuentra al 116.0% de su nivel máximo de almacenamiento ordinario.
  • La presa Endhó, situada entre Tula de Allende y Tepetitlán, opera al 102.1% de su capacidad. Cabe resaltar que este cuerpo de agua alberga uno de los puntos más contaminados del país, debido a que recibe aguas residuales del sistema de drenaje del Valle de México y desechos industriales.
  • La presa Taxhimay, perteneciente al municipio de Villa del Carbón (Estado de México), se encuentra al 100.3%. Por su cercanía con el municipio de Tepeji del Río (aproximadamente a una distancia de 5-10 km), es monitoreada directamente por CONAGUA Hidalgo.

En los tres cuerpos de agua se realizan extracciones y desfogues controlados con el fin de reducir gradualmente los volúmenes y mantener condiciones de seguridad.

Foto: Conagua

Riesgos para las comunidades aledañas

Aunque ver una presa al 100% de su capacidad suele asociarse inmediatamente con una emergencia, es fundamental comprender que estas obras hidráulicas se diseñan considerando diferentes niveles de operación. Entre ellos destacan el Nivel de aguas máximas ordinarias (NAMO), el nivel de aguas máximas extraordinarias (NAME), el volumen de control para avenidas extraordinarias e infraestructura de vertedores y desfogues. Por esta razón, los porcentajes superiores al 100% no corresponden necesariamente a una condición de peligro inminente.

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Sin embargo, los desfogues necesarios para estabilizar los embalses sí aumentan los caudales de ríos y arroyos, lo que puede generar inundaciones en zonas agrícolas y afectaciones a caminos rurales. Estos cauces, a menudo ya saturados por las lluvias locales y las escorrentías de las montañas, reciben de golpe los excedentes de las presas, elevando de forma considerable el riesgo de inundación.

Vulnerabilidad histórica en Hidalgo

Los antecedentes del estado evidencian la magnitud de estas contingencias. En septiembre de 2021, se desbordaron los ríos Tula, Rosas y Salado en la región de Tula, lo que provocó una severa emergencia social y sanitaria.

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Esta situación nos mostró que las inundaciones no sólo dependen del estado de las presas, sino de una combinación de factores de riesgo, como los asentamientos humanos cercanos a las riveras de los ríos o arroyos, la insuficiencia de la infraestructura hidráulica, lluvias extremas y el crecimiento urbano acelerado y desordenado.

Cambio climático y riesgos actuales

El riesgo latente no se limita a la capacidad de almacenamiento de las presas, sino a la creciente exposición de la población a fenómenos climáticos extremos.

El cambio climático favorece la frecuencia de lluvias intensas, mientras que la expansión urbana continúa ocupando zonas que son naturalmente inundables. Las presas son solo un componente dentro de un sistema complejo donde intervienen la planeación territorial, la conservación de cuencas, el manejo integral de residuos, la restauración de ríos y la cultura de la prevención. Sin duda, anticiparse a los hechos a través de la prevención, en lugar de limitarse a reaccionar ante las emergencias, constituye la herramienta más efectiva para proteger a la población y a los ecosistemas del estado.

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