Yazmín Salazar

Lo que tienes que saber

  • Existe una tensión latente entre la tradición de la tauromaquia (declarada en su momento como patrimonio cultural inmaterial por el congreso local debido a su presencia histórica en el estado desde el siglo XVI) y la evolución de nuestra ética social y ambiental.
  • La falta de vigilancia por parte de las autoridades ambientales, la debilidad en la aplicación de las leyes y, sobre todo, la normalización por parte de la sociedad del maltrato animal son señales de una desequilibrada relación con la naturaleza.
  • Es deseable que el congreso local avance en la prohibición de las corridas de toros y que la vigilancia, tanto de las autoridades como de la población, no sea indiferente ante la crueldad.

Casos aislados, una sola problemática

El fin de semana pasado se dieron a conocer dos casos de posible maltrato animal que exigen una reflexión inmediata. Por un lado, el rescate de un mono araña (Ateles geoffroyi) que deambulaba por azoteas de Actopan; la denuncia ciudadana permitió la incautación del primate dentro de un vehículo que lo transportaba de forma ilegal.

Por otro lado, se registró la intervención policial en un predio de la colonia Sierra Bonita, en la capital hidalguense, donde se desarticuló una pelea clandestina de gallos. El operativo resultó en la detención de 37 personas y el resguardo de ocho ejemplares de gallo doméstico (Gallus gallus domesticus).

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A estos eventos se suma el reciente pronunciamiento del gobernador del estado, quien manifestó su postura en contra de las corridas de toros (Bos primigenius taurus) y aseguró que impulsará las iniciativas necesarias para que su prohibición sea una realidad en la entidad.  

Ninguna tradición justifica la ilegalidad, mucho menos el maltrato

Todos estos casos forman parte de una problemática de fondo: la manera en que nos relacionamos con otras especies. Existe una tensión latente entre la tradición de la tauromaquia (declarada en su momento como patrimonio cultural inmaterial por el congreso local debido a su presencia histórica en el estado desde el siglo XVI) y la evolución de nuestra ética social y ambiental.

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Por otra parte, la ilegalidad con la que operan las peleas de gallos no solo promueve el maltrato animal y la cruel muerte de las aves, sino que suele vincularse con actividades ilícitas como las apuestas clandestinas y el consumo de sustancias prohibidas.  

En cuanto al rescate en Actopan, es fundamental recordar que el mono araña es una especie protegida bajo la NOM-059-SEMARNAT-2010. El tráfico ilegal de fauna silvestre genera afectaciones irreversibles en las poblaciones silvestres y rompe el equilibrio de los ecosistemas, ya que estos primates desempeñan un rol vital en la dispersión de semillas y la regeneración de las selvas.

Sentirnos ajenos, siendo parte del mismo sistema

La falta de vigilancia por parte de las autoridades ambientales, la debilidad en la aplicación de las leyes y, sobre todo, la normalización por parte de la sociedad del maltrato animal son señales de una desequilibrada relación con la naturaleza. Se ha perdido de vista que somos parte del mismo sistema: si este sufre, nosotros también padecemos las consecuencias.

Es necesario considerar que no todas las tradiciones merecen permanecer, especialmente aquellas que implican el sufrimiento de un ser vivo, cualquiera que sea. Normalizar la violencia hacia otras especies nos ha llevado, inevitablemente, a normalizar la violencia entre nosotros. El cuidado de la biodiversidad exige, por lo tanto, cuestionar nuestras prácticas socioculturales de manera crítica.

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Aires de esperanza

El fortalecimiento y cumplimiento de las leyes ante estos casos es fundamental. Es deseable que el congreso local avance en la prohibición de las corridas de toros y que la vigilancia, tanto de las autoridades como de la población, no sea indiferente ante la crueldad.

Así mismo, promover la educación ambiental es clave para generar una conciencia que priorice una relación sin violencia con las demás especies y el cuidado de los ecosistemas. Solo a través de este cambio de perspectiva se logrará una transformación social significativa ante estas problemáticas.

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