Lo que tienes que saber
- Cada 27 de marzo, el mundo detiene por un momento recordar que el Día Mundial del Teatro no es solo una fecha conmemorativa marcada en el calendario cultural, sino también la herramienta que narra la historia misma.
- En el Valle de Tulancingo, esta celebración adquiere un valor muy espacial, ya que el teatro no es únicamente una disciplina artística, sino una forma de resistencia sostenida a lo largo del tiempo.
- Este año, la celebración del Día Mundial del Teatro tuvo como eje la puesta en escena “Querida, espero que te mueras”, un proyecto de Poiesis Colectivo Teatral, con dramaturgia de Hugo Mieres y la actuación de Silvia Ramírez y Lissi Gaytán, bajo la dirección de Román Valenzuela Gama.
Cada 27 de marzo, el mundo detiene por un momento recordar que el Día Mundial del Teatro no es solo una fecha conmemorativa marcada en el calendario cultural, sino también la herramienta que narra la historia misma. En el Valle de Tulancingo, esta celebración adquiere un valor muy espacial, ya que el teatro no es únicamente una disciplina artística, sino una forma de resistencia sostenida a lo largo del tiempo.
Hablar del teatro en Tulancingo y la región implica reconocer el trabajo silencioso, persistente y muchas veces invisible de gestores culturales que, desde la independencia, no solo política, sino también creativa, han logrado mantener viva a las artes escénicas.
Suscríbete a nuestro canal de WhatsApp y entérate de todas las noticias al instante
Dicho por los propios gestores, “no ha sido sencillo”, especialmente en un contexto donde la cultura históricamente ha sido relegada de los presupuestos en los tres niveles de gobierno, haciendo complejo sostener espacios teatrales en el ámbito regional.

Uno de los ejemplos más claros de esta resistencia es el Foro Arlequín que desde 1997 se ha convertido en un refugio para jóvenes talentos, compañías emergentes y propuestas tanto municipales como estatales. Bajo la dirección de Eduardo Hidalgo, el Foro no solo ha acumulado años, sino historias, procesos y generaciones enteras de artistas que encontraron ahí su primera oportunidad.
SIGUE LEYENDO: Huapalcalco: la apropiación social como clave del rescate
Este año, la celebración del Día Mundial del Teatro tuvo como eje la puesta en escena “Querida, espero que te mueras”, un proyecto de Poiesis Colectivo Teatral, con dramaturgia de Hugo Mieres y la actuación de Silvia Ramírez y Lissi Gaytán, bajo la dirección de Román Valenzuela Gama.
Más allá del montaje en sí, lo significativo es lo que representa: la continuidad de una tradición escénica que se niega a desaparecer.

Las palabras de Eduardo Hidalgo condensan décadas de trabajo: 29 años al frente del Foro, más de 40 dedicados a la actuación. Su reflexión no es menor. Habla de una satisfacción construida desde la entrega total a un oficio que rara vez garantiza estabilidad, pero sí ofrece sentido. En sus palabras se percibe una certeza: el teatro no es una meta, es un camino.
El teatro frente a la era digital
En un contexto marcado por la inmediatez y el consumo digital, el teatro podría parecer una forma artística en desventaja, sin embargo, su fortaleza está precisamente en aquello que lo diferencia: la experiencia en vivo.
TE PUEDE INTERESAR: Carnavales: la identidad que florece en el Valle
Eduardo recuerda que durante la pandemia, cuando los escenarios se apagaron, surgieron nuevas formas de expresión, adaptaciones virtuales y experimentos híbridos, pero incluso entonces quedó claro que el teatro, en su esencia, necesita del encuentro físico, de la presencia compartida entre actores y espectadores.

El mensaje del Día Mundial del Teatro 2026, escrito por Willem Dafoe y difundido por el Instituto Internacional del Teatro a través del Centro Mexicano de Teatro, lo resume con precisión: “el teatro no es solo entretenimiento ni tradición, sino un espacio vital para cuestionar y comprender quiénes somos como sociedad. En tiempos de fragmentación y aislamiento digital, el escenario se convierte en un lugar de verdad”.
Esta afirmación encuentra eco en el Valle de Tulancingo, donde cada función representa un acto de conexión auténtica en medio de una realidad cada vez más mediada por pantallas.
Lejos de limitarse a una fecha conmemorativa, el Foro Arlequín proyecta su actividad hacia el futuro inmediato. A partir del 18 de abril, abrirá sus puertas a cuatro propuestas escénicas con funciones a las 19 horas: “Cuatro caras del caos”, el melodrama “La Dificultad”, la comedia “La receta” y el monólogo que aborda la separación familiar, además de la comedia “El tercer Fausto”. El 19 de abril, una función de gala celebrará el 29 aniversario del foro.

SIGUE LEYENDO: 8M en el Valle: memoria, denuncia y sororidad
Nuevos espacios, nuevas apuestas
El teatro en Tulancingo se expande en nuevos espacios que amplían la oferta cultural: el Teatro, Arte y Cultura Tulancingo, un proyecto ubicado en la colonia Ferrocarrilera que nació en 2024 como una iniciativa colectiva entre amigos.
Su origen responde a una necesidad concreta: la falta de opciones teatrales en el municipio. Durante años, quienes deseaban acceder a propuestas escénicas de calidad debían trasladarse a Pachuca o a la Ciudad de México, con el consecuente gasto de tiempo y dinero. Este nuevo espacio busca revertir esa dinámica, no solo trayendo obras, sino generándolas.
En abril, retomará actividades con “Expediente Secreto Bullying”, dirigida por Isaac Ortega, una obra que aborda esta problemática desde la emoción y la reflexión, dirigida a públicos con criterio amplio. La elección temática no es casual: el teatro, además de entretener, también interpela.

Amor al arte: una frase que sigue vigente
Estos espacios no solo sobreviven por “amor al arte” es un esfuerzo cotidiano, gestión constante, búsqueda de recursos y formación de públicos, son una apuesta por la cultura como elemento transformador.
SIGUE LEYENDO: 8M en el Valle de Tulancingo: la lucha por justicia más allá de la marcha
El Día Mundial del Teatro no es solo una celebración, es un recordatorio de que en tiempos adversos, el escenario sigue siendo un espacio donde la sociedad se reconoce, se cuestiona y se reinventa.
En el Valle de Tulancingo, ese escenario sigue en pie, sostenido por quienes creen, contra todo pronóstico, que el arte no solo vale la pena, sino que es necesario.
- Tulancingo inaugura la galería infantil “La estación de los sueños”

- Abuelito lesionado en San Juan Pachuca, fuera de peligro; buscan a asaltante

- El teatro como acto de resistencia en el Valle de Tulancingo

