Yazmín Salazar

Lo que tienes que saber

  • Esta situación se vuelve más complicada en áreas como la colonia Santa Úrsula, donde está situado el Estadio Azteca (o Estadio Banorte), y los habitantes ya han denunciado que se le da prioridad al desvío de agua hacia el estadio en lugar del consumo doméstico.
  • Su pilar ambiental tiene como objetivo minimizar los efectos ecológicos a través de diversas medidas, entre las que se incluyen la evaluación de la huella de carbono, opciones de transporte con bajas emisiones, tácticas para reducir, reutilizar y reciclar materiales, además de poner en práctica tecnologías que optimicen el uso del agua.
  • No nos queda más que observar con atención para asegurarnos de que estos compromisos no se queden únicamente en el papel y que los gobiernos estatales y municipales de las diferentes sedes se aseguren de que se cumplan.

La Copa Mundial de la FIFA 2026, un acontecimiento de grandes dimensiones que tendrá lugar en México, Estados Unidos y Canadá, comenzará en pocas semanas. Por su magnitud, supone una gran oportunidad de visibilidad a nivel global y de derrama económica; sin embargo, también trae consigo riesgos ambientales que no podemos pasar por alto. Como ya es habitual en este espacio, analizaremos algunos detalles del torneo desde nuestra perspectiva: la sustentabilidad.

Suscríbete a nuestro canal de WhatsApp y entérate de todas las noticias al instante

Emisiones de gases de efecto invernadero

Es posible que la Copa 2026 pase a la historia como uno de los campeonatos con mayor huella de carbono. El motivo: el incremento de selecciones participantes, que pasó de 32 a 48, y de partidos jugados, que subieron de 64 a 104. Este sistema logístico se refleja en un aumento significativo del tránsito aéreo internacional y terrestre a nivel regional. 

LEE: Fracking sustentable: ¿Una nueva artimaña?

Según diversas fuentes, si algunas selecciones logran avanzar hasta la final, podrían recorrer más de 14,000 km. Los desplazamientos, aun en las rutas más eficaces, van de 1,400 km a 2,300 km por equipo. La situación no es optimista: la dispersión geográfica y el flujo ininterrumpido de trabajadores y aficionados incrementarán enormemente las emisiones atmosféricas, lo que agudizará nuestra aportación en el cambio climático.

La gran ola de residuos sólidos urbanos

Se prevé que alrededor de 5 millones de turistas visiten las sedes nacionales. Esta concentración en Monterrey, Ciudad de México y Guadalajara ejercerá una presión sobre los servicios municipales de limpieza sin precedentes.

CHECA: Maltrato animal en Hidalgo: entre la tradición, la ilegalidad y el cambio social

Las estimaciones señalan que en cada partido podrían producirse hasta 15 toneladas de basura, lo que equivaldría a aproximadamente 200 toneladas durante todo el campeonato. El peligro principal está en la saturación de los sistemas de gestión de residuos, así como en la presión que ejercen sobre los rellenos sanitarios ya existentes. Esto podría resultar en un aumento de basura en las calles y cuerpos de agua si los sistemas de gestión municipales no funcionan con precisión quirúrgica.

Sed de goles en un país sin agua

Las sedes mexicanas ya experimentan, por sí solas, una grave escasez de agua. En el caso de la Ciudad de México, el sistema opera al límite con un déficit del 20 % en el suministro. Esta situación se vuelve más complicada en áreas como la colonia Santa Úrsula, donde está situado el Estadio Azteca (o Estadio Banorte), y los habitantes ya han denunciado que se le da prioridad al desvío de agua hacia el estadio en lugar del consumo doméstico.

RECOMENDAMOS: La crisis de la basura en Tula y el estado

Sin embargo, si se utilizan técnicas como la cosecha de agua de lluvia y los sistemas para recuperar agua gris, las previsiones de precipitaciones para junio y julio ofrecen una posibilidad esperanzadora para disminuir la carga del recurso hídrico local.

¿Y qué dice la FIFA?

Para esta edición, la FIFA ha presentado un programa de sustentabilidad que incluye criterios ambientales en la organización, la gestión, operación y el tiempo después del evento. Su pilar ambiental tiene como objetivo minimizar los efectos ecológicos a través de diversas medidas, entre las que se incluyen la evaluación de la huella de carbono, opciones de transporte con bajas emisiones, tácticas para reducir, reutilizar y reciclar materiales, además de poner en práctica tecnologías que optimicen el uso del agua.

DEBES LEER: PLATAH: ¿Símbolo de desarrollo o foco de tensión regional?

A pesar de ello, expertos internacionales alertan que, debido a la dispersión geográfica, estos objetivos son un desafío de gran magnitud. En un torneo de estas proporciones, parece que depender del transporte aéreo es inevitable.

Reflexión final

No nos queda más que observar con atención para asegurarnos de que estos compromisos no se queden únicamente en el papel y que los gobiernos estatales y municipales de las diferentes sedes se aseguren de que se cumplan. La eficacia de este Mundial no debería evaluarse únicamente en términos de goles o dinero, sino también a partir del respeto que se tenga hacia los ecosistemas que acogen la celebración internacional del fútbol. Ojalá, para el beneficio de todos, que la herencia de este evento sea una infraestructura más ecológica y no una crisis ambiental más grave.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *