Lo que tienes que saber
- Su principal vía de contagio es la inhalación de aerosoles cargados de partículas virales provenientes de la orina, heces o saliva de animales infectados.
- A diferencia del SARS-CoV-2, que se propaga con facilidad por el aire en espacios comunes, el hantavirus requiere de un contacto muy específico con roedores, ambientes contaminados o una exposición prolongada y estrecha con un enfermo (en el caso de la cepa Andes).
- La destrucción de ecosistemas, desplazamiento de fauna silvestre, la acumulación de residuos y la alteración de las cadenas tróficas aumentan las probabilidades de interacción entre especies reservorios de microorganismos y los humanos.
Es comprensible que, tras la experiencia colectiva con la pandemia de COVID-19 (SARS-CoV-2), las noticias que surgen sobre cualquier microrganismo que nos puede causar enfermedad, nos genera inquietud. Y no es infundado dicho temor, luego de vivir alrededor de 3 años con la crisis sanitaria global, por supuesto que debemos enterarnos. La información es de las formas más efectivas para prevenirnos.
¿Qué es el hantavirus?
La enfermedad es causada por virus pertenecientes a la familia Hantaviridae (género Orthohantavirus). Se trata de un virus ARN que se transmiten principalmente a través de roedores y pueden provocar cuadros graves en humanos. Se dividen en dos tipos:
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A) Síndrome Pulmonar por Hantavirus (SPH): Afecta severamente el sistema respiratorio.
B) Fiebre hemorrágica con Síndrome Renal (FHSR): Afecta directamente la función de los riñones.
Origen y mecanismos de transmisión
El virus habita de forma natural en diversas especies de roedores (como ratones silvestres, ratas de campo, el ratón ciervo y ratones andinos). Los roedores son el reservorio del virus y no desarrollan la enfermedad.
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El hantavirus es una zoonosis (enfermedad infecciosa que salta de un animal vertebrado a humanos y viceversa). Su principal vía de contagio es la inhalación de aerosoles cargados de partículas virales provenientes de la orina, heces o saliva de animales infectados. Estas partículas suelen estar suspendidas en el aire al barrer bodegas, limpiar espacios cerrados o manipular excretas.
También pueden transmitirse por:
- Mordeduras
- Contacto de heridas con aerosoles
- Ingesta de alimentos contaminados
¿Existe la transmisión entre humanos?
La comunidad científica ha señalado que la mayoría de los hantavirus no se transmiten de humano a humano. Sin embargo, existe una excepción importante: la cepa Andes (detectada en Argentina y Chile). Esta cepa es, precisamente, la que se identificó a bordo del crucero MV Hondius en el Atlántico Sur, donde lamentablemente se reportaron tres fallecimientos.
El contagio entre humanos ocurre mediante el contacto estrecho con una persona sintomática durante los primeros días de la enfermedad. Los síntomas aparecen entre 1 y 8 semanas después de la exposición y pueden confundirse inicialmente con una gripe fuerte:
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Síntomas principales
- Fiebre y cansancio intenso
- Dolores musculares y de cabeza
- Náuseas, vómito y dolor abdominal
- En casos graves: tos, neumonía e insuficiencia respiratoria severa
¿Podría convertirse en una pandemia como el COVID-19?
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), es poco probable que el hantavirus escale a nivel pandemia. A diferencia del SARS-CoV-2, que se propaga con facilidad por el aire en espacios comunes, el hantavirus requiere de un contacto muy específico con roedores, ambientes contaminados o una exposición prolongada y estrecha con un enfermo (en el caso de la cepa Andes). Por lo tanto, es mucho menor su capacidad de propagación.
Reflexión ambiental
Al igual que otras patologías, el hantavirus está estrechamente ligado al deterioro ambiental. La destrucción de ecosistemas, desplazamiento de fauna silvestre, la acumulación de residuos y la alteración de las cadenas tróficas aumentan las probabilidades de interacción entre especies reservorios de microorganismos y los humanos. Entre mayor es el daño, más frecuentes serán nuestros encuentros con patógenos que antes permanecían aislados en las zonas naturales.



